La diversidad del público y la participación activa de profesorado, estudiantes, investigadores y expertos en inteligencia artificial marcaron tres días de actividades en los que la investigación, la educación y la ciencia ciudadana compartieron un mismo espacio.
Barcelona, 21 de septiembre de 2026. Los pasados 17, 18 y 19 de septiembre de 2026, Barcelona acogió las jornadas internacionales AI Co-Fly, un encuentro dedicado a explorar las posibilidades de la inteligencia artificial y la ciencia ciudadana en el monitoreo de la biodiversidad y la genómica de la adaptación.
Las tres jornadas reunieron un público especialmente diverso: profesorado y estudiantes de Bachillerato, docentes y alumnado universitario, investigadores e investigadoras de referencia, especialistas en inteligencia artificial y biodiversidad, y profesionales de la comunicación científica y la ciencia ciudadana, procedentes de diferentes lugares de España y otros países europeos. Esta diversidad permitió que personas que habitualmente trabajan en ámbitos distintos, desde la ciencia de datos hasta la biología evolutiva y el cooperativismo en la educación, compartieran e intercambiaran preguntas, herramientas y experiencias enriquecedoras alrededor de un reto común: cómo incorporar la inteligencia artificial a la investigación y al monitoreo de la biodiversidad de manera útil, crítica, participativa y accesible para la sociedad.
De la genómica a las cámaras inteligentes para observar insectos
¿Cómo puede la inteligencia artificial ayudar a identificar especies? ¿Qué papel desempeña la ciudadanía en la generación de conocimiento científico? ¿Cómo pueden combinarse la genómica, la visión por computador y el análisis masivo de datos para comprender mejor la adaptación de los seres vivos a los cambios ambientales?
Durante un día y medio, el programa de AI Co-Fly permitió abordar la inteligencia artificial desde perspectivas muy diferentes: sus posibilidades y limitaciones en investigación genómica; sus implicaciones éticas y sociales; el uso de la visión por computador y el machine learning para identificar y monitorear insectos; la vigilancia de vectores de enfermedades; la computación avanzada aplicada a datos biológicos y ambientales; y la incorporación de estas tecnologías a proyectos educativos y de ciencia ciudadana.
Más que plantear la IA únicamente como una nueva herramienta tecnológica, las diferentes intervenciones permitieron debatir también sobre sus limitaciones, sesgos, implicaciones sociales y uso responsable, así como sobre la necesidad de combinar tecnología, conocimiento científico y participación ciudadana.

Uno de los ejes principales del encuentro fue el uso de la IA en genómica de la adaptación, una disciplina que estudia cómo las especies responden evolutivamente a factores como el cambio climático, la urbanización o las alteraciones de los ecosistemas. Otro de los ejes principales del encuentro fue la inteligencia artificial aplicada al monitoreo de la biodiversidad, en el que se exploró cómo herramientas como la visión artificial, los drones y la computación a gran escala pueden transformar la identificación y seguimiento de especies. Las nuevas herramientas permiten acelerar el análisis de grandes volúmenes de datos, detectar patrones biológicos que hasta hace pocos años resultaban difíciles de identificar y facilitar un monitoreo más continuo y eficiente de la biodiversidad, abriendo nuevas posibilidades para su estudio y conservación.
Investigadores e investigadoras de instituciones como el Institut Botànic de Barcelona (CSIC-CMCNB), Institut de Biologia Evolutiva (CSIC-UPF), Barcelona Supercomputing Center, Universitat Autònoma de Barcelona, Universitat de València y UK Centre for Ecology & Hydrology, junto con miembros de la red europea INSECT AI COST Action, compartieron proyectos y experiencias con el público.
La respuesta del público fue muy positiva, tanto durante las presentaciones como en los debates, demostraciones y actividades participativas. Los investigadores, ponentes y colaboradores invitados destacaron especialmente el interés y la interacción de los asistentes, mientras que el profesorado vinculado a la red Melanogaster Catch The Fly! (MCTF) valoró muy positivamente la oportunidad de acceder directamente a investigadores y proyectos que trabajan en ámbitos de vanguardia y de explorar cómo trasladar parte de este conocimiento a sus centros educativos.
Ciencia ciudadana para generar conocimiento científico
AI Co-Fly también puso el foco en la ciencia ciudadana como una herramienta clave para ampliar la capacidad de observación y generación de datos científicos.

El encuentro mostró experiencias en las que estudiantes, docentes y voluntariado colaboraron activamente en la obtención, clasificación y análisis de datos sobre biodiversidad, contribuyendo a investigaciones internacionales sobre adaptación biológica y cambio global.
Las actividades presentaron ejemplos reales de colaboración entre ciudadanía y comunidad científica, demostrando cómo la participación ciudadana puede contribuir a responder preguntas científicas complejas y generar información de gran valor para la investigación y la conservación.
Estas temáticas estuvieron cubiertas por algunas expertos como Josefa González (Institut Botànic de Barcelona (CSIC-CMCNB), Roberto Torres (LCATM), Sebastián Jara (Desarrollador de software y tecnología) y Mihai Corneliu (Insect AI, BOSCH).
Kit for Kids: diseñar tecnología con quienes la van a utilizar
Uno de los ejes más experimentales de las jornadas fue el trabajo desarrollado alrededor de Kit for Kids, una iniciativa de INSECT AI que busca crear herramientas educativas accesibles para que niños, niñas y jóvenes puedan aproximarse al estudio de los insectos, el monitoreo de la biodiversidad y la inteligencia artificial.

El proceso comenzó el 17 de septiembre en el Ateneu de Fabricació La Fàbrica del Sol, en una jornada internacional de trabajo y cocreación que reunió a especialistas europeos en inteligencia artificial, reconocimiento de imágenes, monitoreo de insectos, educación, fabricación digital, ciencia ciudadana y comunicación científica. El objetivo era pasar del concepto al prototipo y contrastar las herramientas con potenciales usuarios.
Durante los tres días, los miembros de INSECT AI pudieron probar y discutir el proyecto desde diferentes perspectivas. El profesorado aportó su experiencia sobre las necesidades reales de los centros educativos y la integración de este tipo de herramientas en el aula. Los estudiantes de Bachillerato pudieron manipular los prototipos y participar en pruebas de experiencia de usuario, proporcionando información sobre aspectos como el montaje, la comprensión y la facilidad de uso.
Finalmente, durante la jornada del sábado en el Institut Botànic de Barcelona, el trabajo pudo trasladarse a otro de sus públicos fundamentales: familias, niños y niñas, que tuvieron la oportunidad de jugar, experimentar y probar las herramientas de monitoreo de insectos e inteligencia artificial que se están desarrollando.
Esta combinación de perfiles permitió obtener información desde perspectivas científicas, educativas y de usuario y convirtió las jornadas en un espacio real de cocreación, donde las herramientas no solo se presentan al público, sino que se desarrollan y mejoran con su participación.
El profesorado, también protagonista
Además de su dimensión científica, AI Co-Fly acercó la inteligencia artificial y el conocimiento científico a estudiantes y profesorado, situando a los docentes no únicamente como público receptor, sino también como generador y transmisor de experiencias y metodologías.
Docentes vinculados a MCTF participaron como ponentes mostrando ejemplos concretos de incorporación de la inteligencia artificial a la enseñanza de las ciencias. Entre ellos, José Luis Olmo y Ana Belén Yuste presentaron casos prácticos para integrar herramientas de IA en actividades científicas de aula. (Melanogaster Catch The Fly)
Por su parte, Carmen Arboledas, del CES Ramón y Cajal de Granada, abordó la relación entre cooperativismo y ciencia ciudadana a partir de la experiencia desarrollada en MCTF, poniendo el énfasis en el valor de cooperar para generar conocimiento y en el potencial de los proyectos colectivos para formar a los jóvenes en participación, responsabilidad compartida y construcción de comunidades más inclusivas, abiertas y democráticas.
Esta reflexión adquirió una especial dimensión en el contexto del Año Internacional de las Cooperativas 2025, cuya celebración y legado siguen ofreciendo un marco para reivindicar el papel de la cooperación y la participación colectiva en ámbitos como la educación y la ciencia ciudadana.
El objetivo de estas sesiones fue fomentar nuevas vocaciones científicas y tecnológicas, así como facilitar el acceso de estudiantes y docentes a herramientas que ya están transformando numerosos ámbitos de la investigación.
Una comunidad que continúa creciendo
Más allá de las conferencias y demostraciones, uno de los principales resultados de AI Co-FLY ha sido el intercambio entre comunidades que no siempre tienen la oportunidad de encontrarse en un mismo espacio.
Las conversaciones entre investigadores, profesorado, estudiantes, especialistas tecnológicos, comunicadores científicos y miembros de redes europeas permitieron establecer nuevos contactos, compartir necesidades y detectar posibilidades de colaboración futura.
AI Co-FLY da así continuidad al trabajo desarrollado desde Melanogaster Catch The Fly!, un proyecto internacional de ciencia ciudadana dedicado al estudio de la adaptación biológica mediante genómica, bioinformática y participación ciudadana, que desde 2016 conecta a estudiantes, profesorado, investigadores y comunidades locales.
El objetivo tras estas jornadas es precisamente seguir construyendo esta comunidad, creando nuevos espacios donde investigación, educación, tecnología y ciudadanía puedan encontrarse y trabajar conjuntamente, y donde herramientas emergentes como la inteligencia artificial puedan ser exploradas no solo desde el laboratorio, sino también desde las aulas y desde la propia sociedad.
Sobre AI Co-Fly
AI Co-Fly es una iniciativa de divulgación, formación e innovación que explora las aplicaciones de la inteligencia artificial en la investigación científica, la biodiversidad y la ciencia ciudadana. El proyecto promueve la colaboración entre investigadores, estudiantes, docentes y ciudadanía para desarrollar nuevas herramientas y metodologías que contribuyan al estudio y la conservación de los ecosistemas. La participación de estas redes permitió mostrar algunos de los proyectos más innovadores que actualmente se desarrollan en Europa en la intersección entre biodiversidad, inteligencia artificial y participación ciudadana.
Más información: AI Co-Fly
AI Co-FLY se desarrolla en el marco del proyecto Melanogaster Catch The Fly! (MCTF), impulsado por el Laboratorio de Genómica Evolutiva y Funcional (González Lab) del Institut Botànic de Barcelona (CSIC-CMCNB), la asociación de comunicación científica La Ciència al Teu Món y la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), DrosEU, la COST Action INSECT AI, el Ajuntament de Barcelona y el programa INNOCAM del Gobierno de Castilla-La Mancha.

